right_side

lunes, 13 de abril de 2009

Argumentum nullus.

Y si al final es todo un modelo, y nada más que un modelo, y en realidad yo no conozco a maríamaría sino a una teorización de maríamaría que construí en base a un montón de otras teorizaciónes de mujermujer, de quimeraquimera y así ad infinitud, creo que podría decir sin pecar de trágicotrágico que estoy bien cagado.
Poca culpa puedo tener de que esta vida no sea más que un teorizar sobre lo ya teorizado, y que todo se oculte como debajo de mil velos que uno no puede terminar de correr porque bien sabe que uno de ellos, posiblemente el último, es uno mismo, y quitar ese velo implicaría tomarse bien fuerte del cuello y arrancarse de una vez por todas del panorama perceptivo-sensorial-lógicoformulador, lo cual, convengamos, además de ser bastante difícil per se, es flor de garrón, por más premio nobel en edictoepistemología que te vayan a dar después, que ya te has hecho autodesexistir a fuerza de pura voluntad schopenhaueriana, con el perdón de tanto pseudoneologismo.
Entonces uno sólo se tiene a si mismo siempre y cuando se acepte que no se esta teorizando sobre la propia conciencia, yo, y/o alma, o como quiera que la teología que usted tenga cargada en el sistema operativo haya decidido llamarlo (sea made in france, made in greace, etc, etc, se entiende, no?) con lo cual nos iríamos de mambo, mearíamos afuera del tarro, nos pasaríamos de rosca, y demás metáfora alegórica siempre lista a auxiliarnos en este tipo de casos.
Y al final, nada, uno se queda a mitad camino, embarrado hasta los ejes, pero nunca más que eso, porque algo más que eso sería una confirmación. No se bien de qué, pero definitivamente nos confirmaría algo. Y entonces ya no molestaría tanto el teorizar sobre maríamaría porque sólo querríamos limpiarnos, volver a pisar asfalto, dejarnos de macanas, y ya no meternos en esas naderías de gente que equivocadamente cree que le sobra tiempo.

Ilusos.